¿EL EJERCICIO FÍSICO PUEDE AUMENTAR LOS NIVELES DEL FACTOR VIII?

Se ha demostrado que la actividad física es un beneficio importante para las personas con hemofilia, ya que mejora la propiocepción y la fuerza de los músculos estabilizadores de las articulaciones, reduciendo el riesgo de hemorragias articulares, además de mejorar el bienestar social.

Pero, ¿puede el ejercicio físico aumentar también los niveles del Factor VIII?

Se cree que la mayor capacidad de coagulación depende principalmente de un aumento del factor VIII y del factor de von Willebrand (VWF), aunque algunos estudios han informado aumentos también en otros factores de coagulación.

Existen pruebas, aunque contradictorias, de que la función general del sistema de coagulación aumenta durante el ejercicio físico en sujetos sanos, pero aún no se ha realizado una evaluación sistemática en personas hemofílicas.

Sin embargo, algunos estudios han demostrado que el ejercicio aumenta los niveles del Factor VIII en personas sanas y en pacientes con hemofilia A leve y moderada. El nivel de aumento del Factor VIII varía en función del protocolo de ejercicio. Por ejemplo, los niveles aumentan aproximadamente un 30-35% en sujetos sanos que no hacen ejercicio después de una prueba de ejercicio de esfuerzo.

Sin embargo, este aumento no se ha demostrado en pacientes con hemofilia A grave.

El análisis de los factores de coagulación específicos confirmó que el Factor VIII aumenta en los sujetos sanos pero permanece sin cambios en los pacientes, mientras que ambos muestran un aumento de los niveles del factor von Willebrand después del ejercicio.

 

Fuente:

  • Ljungkvist MK, Olofsson HE, Funding E, Berntorp E, Zetterberg E. Coagulation factor VIII is vital for increasing global coagulation after physical exercise. Haemophilia. 2019;00:1–8. https://doi.org/10.1111/ hae.13652
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Fase de la hemostasis durante la cual se verifica la formación del coágulo.

Se trata de un proceso articulado, constituido por numerosas reacciones bioquímicas que se producen según un esquema bien preciso y en el cual participan numerosas proteínas, entre ellas los factores de la coagulación, la trombina y el fibrinógeno.

Producto que contiene una elevada concentración de factor VIII en forma liofilizada y que se utiliza para la terapia de reemplazo para el tratamiento de la hemofilia A.

Factor de la coagulación que juega el rol de co-factor del factor VIII, con el cual se une para formar el complejo factor VIII/factor de Willebrand.

Proteína perteneciente a la categoría de los factores de la coagulación, un grupo de enzimas que forman parte del proceso de coagulación de la sangre.

Está codificado por un gen localizado en el brazo largo del cromosoma X.

El factor VIII también es conocido como factor antihemofílico (AMF).

 

Grupo de proteínas dotadas de funciones enzimáticas involucradas en el proceso de formación del coágulo.

Los factores de la coagulación se indican con números romanos, aunque cada uno posee también un nombre completo.

Algunos son producidos por el hígado, mientras que otros son sintetizados por las células endoteliales, que constituyen el revestimiento interno de los vasos sanguíneos.

Condición que se verifica cuando la actividad del factor VIII es inferior a 1%.

Condición que se verifica cuando la actividad del factor VIII está comprendida entre 5% y 40%.

Condición que se verifica cuando la actividad del factor VIII está comprendida entre 1% y 5%.

Enfermedad hereditaria de origen genético, caracterizada por una carencia del factor VIII de la coagulación, que expone al enfermo a un riesgo elevado de hemorragias externas e internas. La hemofilia tipo A se manifiesta principalmente en los hombres, mientras que las mujeres son en su mayoría portadoras sanas.

Algunas de las manifestaciones típicas de la enfermedad son hemartrosis (hemorragias articulares) y hematomas (hemorragias musculares).

Daños en las articulaciones que impiden el funcionamiento regular y comprometen la capacidad de movimiento del quienes las padecen.

En el paciente hemofílico, las patologías articulares son generalmente consecuencia de hemartrosis recurrentes.